La Santa Realidad. Capítulo 14

    • img 20160610 wa0003
    • img 20160610 wa0003

La Santa Realidad 1-4 Miguelito


Folio: 001

Montaje cinematográfico aplicado a la escritura de los nacidos a partir de 1985. Ésa es mi disertación o el título de mi crónica.


1995, grunge. Kabah con cortes de cabellos hoy adoptados por la comunidad lésbica y Ellen Degeneres. El Olinca con su equipo de hockey siendo derrotado ante el Alexander con la siguiente canción: “We will rock you” hirviendo en la garganta de Fredy Mercury, hoy muerto (no fallecido, porque a Benedetti le molesta). Papalote museo del niño: toca, juega y aprende.


2016, Justin Biber. The Strokes ya son de otra época. No tenemos ídolos, se nos mueren y quedamos huérfanos. Mi conclusión: los ídolos son inalcanzables, Doxa y Episteme. Hoy desayuné con Drake, viendo sus pancakes orgánicos en la pantalla de mi celular. Estamos muy cerca los unos de los otros. No tendremos ídolos, nunca jamás.


2016, Santa Realidad. Un grupo de jóvenes que juegan a la pelota; su filosofía no escrita: toca, juega y aprende. Gracias Papalote, gracias Legorreta, Ricardo Legorreta. Un grupo de adultos sin vidas frustradas que se burlan del miedo porque es de lo único políticamente correcto de lo que nos podemos burlar hoy en día. Adiós al “Res-balón”, adiós a la “Gorda”, adiós al “Cuatro Ojos”, a la “Apestosa” y a “La que le falla el remo”. Adiós al siempre abierto de significado y muy malentendido “Naco”. Adiós para siempre. Nos burlamos del miedo porque somos mexicanos. Jaime, Octavio, siempre tuvieron razón. Perdón por leer de diez en diez las páginas de sus libros y de hacer mis ensayos enfocándome en esos poemas que decían “puto” o “a la chingada la muerte” o “vulva”. Perdón de corazón. (A la Santa Realidad le pido disculpas por haber peleado contra Pachuca, no lo BUELBO a fazer jamais.)


2016: El año de la Realidad en mi puto calendario, en nuestro calendario. Mis miedos favoritos son ustedes. Gracias por los triunfos y los sorbos de fermento o destilado en la casa club. Gracias por las palabras de aliento en cada gota de sudor embarrada en las patillas y el cuello: son besos de hombre. Gracias, porque como dice Morris: cada juego aprendemos nuevamente. (¡Vamos papalote, carajo!). Estoy seguro que todos hemos ido a ese museo que pretende despertar al niño desmayado de los adultos frustrados.

“Vicio”, te veo perfecto viendo el techo alto, pensando que se puede llenar de letras y de las sonrisas que siempre tienes para tus hermanos. Transito los pasillos con olor a alfombra tallada y gente y puedo ver a “Barbarie” entusiasmado corriendo en la rueda de hámster gigante. Aún no vienen los viajes ni los dolores de la adultez y la paternidad, “Barbarie”. Ahí corres para demostrar que todo lo puedes. En mi trayecto te pongo orejas y nariz de ratón porque tengo muchas ganas de tener Snapchat.

El pasto es artificial a propósito. Es imposible que haya tanta vida en una cancha de fútbol que pisa la Santa. El exceso de energía que derrocha(mos) (en) la cancha siendo estimulada por 14 pies que buscan distinguirse del mundo jugando fútbol y nunca dejando de ser niños. Legorreta, te cedo la plabra: (con voz raspada por gritos entre pareja y exceso de cognac) “Hijos, toquen, jueguen y aprendan”.

En los últimos partidos hemos aprendido mucho. Pero en el último más. No me importa la derrota. Me importa nuestra derrota. No, no me importa nuestra derrota. Me da miedo nuestra derrota: el perderlos, en nuestra separación.

Max, gracias por ofrecerme escribir esta pieza; de otra manera las líneas hubieran sido negras como mi sentir al recibir goles tan de virgen.


2015, Caro Castañeda. Oficinas en la Roma. Caro es distinta a las demás porque está orgullosa de su novio. Nos manda correos con su crónica ganadora. Humildad, tatuaje enorme que lleva su pareja en la frente. Gracias, Caro. Porque eres muy fundadora del equipo.


2016:

Int – Casa Club – Noche Juan Pablo, con bigote perfectamente delineado, activa un aparato reproductor de mp3 para hacer sonar el himno de la Santa Realidad. Todos lloran por dentro (buscar metáfora visual, éstas no son imposibles). Los integrantes de aquella habitación cantan con orgullo.

Transición a:

Vemos los baños de cada uno de los integrantes inundándose. Borbotones de agua brotan por las paredes a modo de lágrimas. Fotografías viejas flotan.

Gracias, JP.

No he hecho más que abrir mi baúl de recuerdos desde que pisamos pasto verde nuclear. Un nuevo comienzo.

UN NUEVO COMIENZO:

El último partido perdimos por segunda vez. Como llorar, perder es de hombres. Pero perdamos unidos, perdamos juntos. Forrest Gump perdió a Buba, pero primero lo rescató y lo consoló. También salvó al Capitán Dan y éste lo puteó, pero después lo abrazó sin piernas. Ese es, justamente, el costo de la victoria.

Puta muerte. Pan con huesos. Calaveras de azúcar maciza con nombres en la frente. Cenas sobre las tumbas. Santa Realidad y el dorsal en sus playeras: nuestros miedos nos hacen más fuertes & por eso brindamos cada viernes en la noche.

No olvidemos nunca el motivo de nuestro esquema. Toquemos, juguemos y aprendamos. Hoy más que nunca. I nunca olvidemos que cada lección es más dura.

MENCIONES FINALES

Hugo, Luis, Morris, Juan Pablo, Roge, Pablo, Diego, Aldo, Rich, Atayde, Max y aquellos que aun no conozco: no se mueran nunca. No quiero perderlos. Sigamos tocando(nos), que nos necesitamos para sobrevivir a este mundo.

Cambio i fuera.

Share |