La Santa Realidad. Capítulo 19

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Santas piernas sin descanso

La Santa Realidad 5-6 Hooligans (en penales)


Esta historia comienza con la “Indecisión” perdida —otra vez— en los laberintos del ¿rendirme o seguir?-¿izquierda o derecha?- ¿matar o morir?- ¿sí o no?-¿ir de frente o mentir?

Las cosas —que avanzan entre acertijos, nuevos lesionados, diálogos de tintes surrealistas, angustia y fatigas— suceden más o menos de la siguiente manera:


Martes 9 de agosto

“Cruda” —portero titular de La Santa Realidad (Futbol en Colectivo)—, sufre un brutal desgarre —del muslo a la nalga izquierda— tras un accidentado examen de próstata. Inmediatamente, el Cuerpo Técnico (CT) se pone en contacto con “Indecisión”, portero suplente.

CP: Vas de titular el viernes, ¿todo bien?

Indecisión: ¡Perfecto!, sólo tengo que encontrar mis guantes...

CP: No te preocupes, te llevamos unos. ¿Confirmado, entonces?

Indecisión: Sí, sí, claro.

CP: Nos vemos a las 22:15 en el campo.

Indecisión: ¡Va que va!


Jueves 10 de agosto

 “Pasividad”—defensa central que en fechas recientes ha jugado solventemente como segundo delantero— sufre un tirón en la ingle derecha durante una celebración con sus compañeros de trabajo.

Pasividad: No quisiera arriesgarme, pero si me necesitan, puedo ir aunque sea a estorbar…

CP: Ok, deja confirmamos que nos completaremos y te avisamos…


Segunda conversación con “Indecisión”

CP: “Indecisión”, confirmado para el partido de mañana, ¿verdad?

Indecisión: ¡Confirmadísimo!, sólo que no encuentro mis guantes.

CP: Ya te dijimos que guantes te los llevamos nosotros. Tú sólo llega a las 22:15 para que te dé tiempo de calentar…

“Indecisión”: ¡Va que va!


Segunda conversación con “Pasividad”

CP: “Pasividad”, no te preocupes: tenemos equipo completo, tú descansa y recupérate bien del tirón.

“Pasividad”: Muy bien hermanos, ¡mucha suerte!


Y llega el viernes 12 de agosto. 

Santa Realidad (27 puntos, cuarto lugar de la tabla) vs Hooligans (25 puntos, sexto lugar de la tabla). Cancha 1 de Villa Olímpica. 22:45 horas.

A pesar de las recientes bajas de “Cruda” y “Pasividad”, que se suman a la larga lista de lesionados e indispuestos (“Cansancio”, “Incapacidad”, “Barbarie”, “Mediocridad” y “Fracaso”), La Santa recupera a “Maldad” y presenta una de sus formaciones más sólidas en mucho tiempo.

El parado es el ya tradicional torbellino de cuatro capas: 1-2-2-1

“Weltschmerz*” en la defensa central.

“Olvido” y “Deuda” carrileros todo terreno.

“Gula” y “Maldad” rotándose labores de contención y creación.

“Vicio” en la punta.


18:06 horas

 “Indecisión” se comunica con el cuerpo técnico:

“Indecisión”: ¡No encuentro mis guantes!

CP: Te vamos a llevar guantes, no te preocupes por eso. Sólo preocúpate por llegar a tiempo: Nos vemos 22:15 en la cancha.

“Indeción”: ¡Va que va!


21:16 horas

“Olvido” se comunica con el cuerpo técnico:

“Olvido”: ¿Ya hablaron con “Indecisión”?

CP: Sí, está confirmado desde el martes.

“Olvida”: Me acaba de dejar un mensaje de voz en donde dice que no podrá jugar…


21: 37 horas

El cuerpo técnico se comunica con “Indecisión”

CP: ¿Estás ya en camino?

“Indecisión”: No, no, es que ya iba para allá pero no encontré mis guantes, entonces me dije: ¿para qué voy a ir si no tengo guantes?

CP: ¡Nosotros te llevamos los pinches guantes!

“Indecisión”: Ah, ok, ok, entonces salgo en un rato, tal vez llego para el medio tiempo.

CP: ¿En dónde estás?

“Indecisión!: Por Tecamachalco….


El cuerpo técnico realiza cerca de 39 llamadas para buscar portero de emergencia. El único disponible (la última opción) es “Transitoriedad”, arquero jubilado que no toca un balón desde hace ocho años.

“Transitoriedad” recibe la llamada a las 22:05 horas, justo en el momento en que —ya en piyama— se dispone a escuchar “Salomé” de R. Strauss en su cama.

Sale de la colonia del Valle, maneja por Gabriel Mancera e Insurgentes y a las 22:39 llega a Villa Olímpica para salvar a la Santa Realidad de tener que enfrentar a los Hooligans con inferioridad numérica.


¡Comienza el partido!

La Santa ordenada y explosiva. “Gula” y “Maldad” dominan el centro; roban balones y los distribuyen rápido. “Olvido” y “Deuda” suben y bajan por los lados y jalan marca. “Vicio”, arriba, corre mucho, abre espacios, pero comienza errático con el balón en los pies: los balones le rebotaban como si en vez de piernas se hubiera puesto dos tablas.

El primer gol llega rápido y es una sinfonía en 7 movimientos que atraviesa por todos los miedos (con pifia incluida).

1.- “Weltschmerz” roba el balón y abre a “Deuda”.

2.- “Deuda” mete un trazo impecable de banda a banda por arriba hasta “Olvido”.

3.- “Olvido” pasa con precisión de primera a “Gula”.

4.- “Gula” se quita a uno y toca a “Maldad”, que se incorpora al frente.

5.- “Maldad” recorta, se espera y filtra el balón: deja a “Vicio” solo frente al porteo.

6.- “Vicio” recibe chueco, de espaldas, saca un tiro suave que le rebota al portero, pero recupera el balón y lo retrasa a “Maldad”.

7,- “Maldad” remata con el empeine de lleno y la mete abajo a su derecha.

¡¡La Santa Realidad 1-0 Hooligans!!

Se mantiene la misma dinámica: La Santa recupera atrás, construye en el medio y “Vicio” desperdicia dos manos a manos, hasta que finalmente, hacia el minuto 14, le pega de bote-pronto entrando al área y vence al portero para firmar el 2-0.

Así termina el primer tiempo.

Varias santas piernas piden descanso, pero está vacía la banca. Hooligans, en cambio, mete a cuatro jugadores nuevos.

Trágica primera jugada del segundo tiempo: “Gula” le manda un pase de trámite a “Vicio” y a “Vicio” le rebota en su tronco derecho. El balón le queda servido afuera del área al “8” rival, quien saca un trallazo que vence a “Transitoriedad”.

La Santa Realidad 2-1 Hooligans.

Entonces comienzan los problemas. Fatiga. Confusión. Inexactitudes.

Los Hooligans se echan con todo al frente; impetuosos, veloces y creativos. Lo intentan por el centro, por las bandas, tiros de lejos, pases filtrados y, finalmente, con una pared en el área empatan el encuentro.

“Gula” comienza a cansarse. “Maldad” comienza a cansarse. “Vicio” comienza a cansarse. El cansancio afecta —hacia la mitad del segundo tiempo—  a la Santa como una plaga. ¿Y qué pasa cuando un miedo se cansa?: ¡desaparece!

El rival no deja de correr, de atacar, de buscar el gol por todos los frentes. “Weltschmerz”, “Olvido” y “Deuda” resisten jadeando, con una entrega que frisa ya en lo heroico. “Vicio”, una y otra vez, jala marca, genera espacios y pica con ventaja dejando atrás a su marca; pero hoy tiene las piernas chuecas y una y otra vez falla.

El tercero de los Hooligans llega con un tiro libre a falta de siete minutos.

En la Santa Realidad existen vínculos secretos, hilos invisibles que, impelidos por efímeras conexiones espirituales, se enchufan íntimamente en una especie de coito abstracto, miedo con miedo, hasta formar un colectivo de vertiginosos placeres que explotan hacia direcciones inesperadas.

Y de pronto, en el momento más vulnerable de este partido raro —en donde la Santa pudo terminar el primer tiempo ganando 5-0—, justo cuando la derrota (y hasta una posible goliza) luce inminente, “Gula” tira de lejos y la mete en el ángulo. Tres minutos después, “Maldad” tira de lejos y la mete en el otro ángulo.

La Santa Realidad 4-3 Hooligans. Cuatro minutos restantes.

El futbol es hermoso porque puede ser demasiado complaciente o profundamente cruel, y siempre —sobre todo cuando se juega en canchas pequeñas 7 contra 7— los equipos que llegan emparejados al final ingresan en la dinámica de lo impensado, donde cualquier cosa —por más loca o excéntrica que luzca— es posible.

Minuto 18 del segundo tiempo: Hooligans empata. Y dos segundos antes del silbatazo final un cabezazo de “Vicio” se estrella en el poste.

Penales. Tres por equipo.  

“Maldad”, “Vicio”, “Gula”, “Deuda” y “Weltschmerz” se apuntan.

“Deuda” es el cobrador oficial, pero como también es el coordinador deportivo siente pena de imponerse y se descarta; también descarta a “Weltschmerz” bajo el criterio de la antigüedad en el equipo.

Tira “Vicio” duro, al centro y arriba. Lo mete.

Falla Hooligans.

Tira “Madad” abajo, muy muy duro, y lo estrella contra el portero.

Hooligans lo mete.

Tira “Gula” al centro, a media altura, muy duro y lo estrella contra el porteo.

Hooligans lo mete.

Gana Hooligans 6-5 y se mantiene en el sexto lugar de la tabla con 27 puntos. Mientras la Santa se mantiene en el cuarto lugar (empatado con Diablos) con 28 puntos.


Conversación final

“Gula”: Hay que tirar más de lejos. Tiramos poco, como seis veces, y metimos tres… ¡hay que tirar más!

“Deuda”: Tal vez podemos probar en el próximo partido otro parado:  dos centrales, un contención, dos medios por las bandas y un punta, ¿cómo ven?

“Weltschmerz”: Podemos jugar así medio tiempo el siguiente viernes.

“Maldad”: Lo que necesitamos es cambios…

“Olvido”: Sí, ¿qué pedo con que somos 14 y hoy casi tuvimos que jugar con 6?

 “Deuda”: ¿Qué pedo con “Indecisión”?

“Olvido”: Creo que perdió sus guantes…

“Vicio”: Ya vamos al bar de la casa club, ¿no?


*Término (en espera de la aprobación de la Dirección de Conceptos de la Santa Realidad Futbol en Colectivo) que expresa la sensación de profunda nostalgia/vacío/ansiedad ante la certeza de que el mundo físico nunca será como el mundo imaginado 

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