“Poner a México de Cabeza”: El CNI y el EZLN buscan lanzar a una mujer indígena como candidata a la presidencia de la República.

    • Foto: rip.mx, CIDECI
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Por Luis Alberto González Arenas



En el marco del Quinto Consejo Nacional Indígena celebrado del 9 al 14 de octubre de 2016 en el CIDECI-UNITIERRA en San Cristóbal de las Casas, Chiapas; se lanzó una iniciativa sin precedentes en la organización política del Ejército Zapatista de Liberación Nacional(EZLN): Se trata de una propuesta para nombrar un Consejo Indígena de Gobierno cuya palabra sea materializada por una mujer indígena, que a manera de delegada sea candidata independiente para contender a nombre del Consejo Nacional Indígena (CNI) y el EZLN, en el proceso electoral del año 2018. El Subcomandante Insurgente Galeano aclaró que esta iniciativa no es para buscar el poder, sino “para poner a México de cabeza”. El subcomandante dijo que era hora de dejar de pensar en los dolores de los pueblos originarios y pensar en ir a la ofensiva, y explicó que son 875,000 firmas las que se necesitan para registrar a la candidata, pero que no tiene duda de que “se van a lograr”, y cuando se tengan en las manos—dijo sosteniendo una hoja de papel— “verán que tienen mucho más y eso da para voltear a México de cabeza” —y rompió la hoja—. Entre otras cosas replicó que era la hora de darle oportunidad a un gobierno “de abajo y a la izquierda”, llevado totalmente por indígenas, “pues los mestizos ya tuvieron la oportunidad y fallaron, los hombres también la tuvieron y vimos que no pudieron, es momento entonces de que gobiernen los pueblos indígenas de México representados por una mujer”, advirtió, y dijo que aunque muchos dirán que su propuesta se contradice con sus principios, “nadie los puede acusar de incongruentes, porque los únicos que los pueden acusar de eso son los pueblos”. Agregó que la iniciativa “no es para tumbar a un gobierno, sino a todos”.


El Quinto Consejo Nacional Indígena se declaró en sesión permanente para desarrollar la consulta a sus respectivos pueblos. Cada delegado del CNI llevará esta iniciativa a sus comunidades para su discusión. Galeano comentó: “Si ahorita les dijéramos que mañana le vamos a declarar la guerra al Ejército Federal Mexicano, les daría risa, pero lo hicimos; esto tal vez cause burlas y muchas críticas, pero lo vamos a lograr porque nosotros tenemos lo que ellos no tienen: experiencia”, dijo el subcomandante. Queda claro que será una nueva campanada del EZLN hacia fortalecer y volver a visibilizar por medios masivos, su movimiento y el del CNI,  con la intención de articular el país hacia otro panorama político, uno que enraíce un grito que retiemble en sus centros la tierra para decir que los pueblos indígenas también tienen derecho a participar en las decisiones más importrantes del país, sobretodo en tiempos tan críticos como estos, donde como en ningún otro periodo, hay un despojo descomunal y violento de sus tierras por proyectos de inversión en su mayoría extranjera.  


Los neozapatistas han aceptado que “se muerden la lengua” (dentro de su propia retórica e ideología), lo que también puede leerse como un movimiento que lejos del orgullo, hace lo necesario por ajustar sus principios ideológicos, con tal de permear su sistema ético y político, reconfigurando para este momento su política anti-sistémica y así pretender, por la vía legal del Estado, entrar en las venas del sistema político de México en el intento performativo, estético, simbólico y legal de atacarlo al corazón para que éste deje de bombear aceite quemado y comience a bombear la sangre de los “pueblos originarios”.


De nuevo es una prueba de cómo en acción—y ahora también en discurso— admiten la necesidad de una coexistencia con el sistema para una permanencia del movimiento y una propuesta de cambio más concreta, por vía de la Constitución Política Mexicana. Buscan mostrarnos la posibilidad de aprehender las leyes que pareciera que sólo vemos a través de un aparador; tomarlas a nuestro favor en lugar de ver como esperan a ser simplemente arrebatadas para adornar campañas políticas. Esta iniciativa pondrá “color de hormiga” a las elecciones presidenciales del 2018, que de por sí se esperan bastante agitadas. Tengo la certeza de que la mujer que sea delegada para este proceso, se verá en el ideario colectivo como “la candidata zapatista a la presidencia”, algo que por sí sólo ya suena histórico: Una candidata indígena a la presidencia desprendida de una guerrilla contra el Estado. Suena incluso tan simbólico como la historia mítica de Benito Juárez, el “indio” que llegó a la presidencia y se volvió “el Benemérito de las Américas”, sólo que esta vez no será hombre sino mujer, y esa mujer, tendrá la estrategia de comunicación política de Marcos/Galeano, una mujer que además va a asegurar que no irá por el poder, sino ratificará que sus intenciones van hacia enfrentar al enfermo sistema político nacional y voltearlo patas arriba.


Será interesante cómo esto cambia las estrategias de todos los partidos políticos que apenas irán asimilando la noticia. Pienso sobre todo en dos que se perfilan con buena aceptación al momento por parte de los votantes: El Partido Acción Nacional (PAN) que hasta este momento, perfila como principal candidata a Margarita Zavala, esposa del expresidente Felipe Calderón y quien de ser así, ya no será la única mujer dentro de la contienda; por lo que deberá competir con su otrora que no sólo es mujer sino indígena, y esto representa una simbología  potente. Por otra parte, el partido Morena de Andrés Manuel López Obrador, que en el nombre alude al color de la clase popular mexicana, tendrá que debatir con la candidata que literalmente es morena, es de abajo y es de izquierda. ¿Qué postura irán a tomar? Sobre todo  porque esta iniciativa puede jugar con poderosos argumentos como: “¿la criticas por ser indígena?”, “¿Acaso dices que por ser mujer, no puede?”, o viceversa; y así un enorme etcétera.


Sin duda desafiar al lobo, entrando por la boca, es una propuesta arriesgada, el neozapatismo saldrá de sus territorios autónomos y estabilizados, para volver al panorama político nacional que sin duda es tormentoso. Esto dará nuevas oportunidades para su movimiento, pero también para sus detractores por desarticularlo. Esto viene dentro de un panorama nacional de desesperanza—y el neozapatismo, lo sabe—donde las políticas del presidente Enrique Peña Nieto están en “jaque-mate” dentro de la aceptación nacional, no sólo de la gente en general, sino dentro de su propio partido. Viene una nueva etapa dentro del neozapatismo, donde si bien, han dicho que muchos de sus seguidores se irán; otros se reafirmarán y nuevos se acercarán a sus políticas y a las del CNI. Una nueva historia con otras posibilidades y peligros—sobre todo  y como siempre, para las comunidades indígenas que son las que sostendrán la columna vertebral de esta propuesta—se ha puesto en marcha, así como su análisis ético. Estaremos entonces atentos a lo que venga en este proceso que acaba de nacer, y lo haremos junto a nuestras reflexiones críticas hacia una conciencia de estas nuevas esperanzas. 

El camino a las elecciones presidenciales ya se ha puesto color de hormiga, pero los más interesante es que también se ha puesto del color de la tierra. ·*·

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