TORMENTAS Y SEMILLAS

Crónica del Seminario El Pensamiento Crítico frente a la Hidra Capitalista.


Por: Ana Paula Morel (Grupo de Educação Popular – GEP, Brasil)

Redacción y Fotografía: Luis Alberto González (@ripmx) 


    • Sup. Galeano_Oventik
    • Sup. Galeano_Oventik

Cuando entre los verdes de Chiapas escuchamos los rumores de la temporada de siembra, comienza el Seminario-Semillero,       "El Pensamiento Crítico frente a la Hidra Capitalista”. 


Estamos en mayo, mes de las semillas aquí: acariciar la tierra, escuchar sus deseos, fertilizar el suelo. Mayo, nuestro mayo.


Unos días antes comienzan a llegar los rostros de tantas partes del mundo y con la fatiga del viaje, hay ánimo, curiosidad, colores; esta mezcla llena de autos y carreteras para llegar a un 2 de mayo en el caracol de Oventik y así poder presenciar el homenaje a Luis Villoro y al maestro zapatista Galeano. 


Juntos en la puerta, vemos lazos de manos y pies zapatistas, están en silencio; así nosotros pasamos, nos miramos unos a otros desde diferentes ángulos. A pesar de lo que nosotros, forasteros, llamamos “timidez”, ellos y ellas, las y los zapatistas, no bajan la mirada. 


Esperamos. Y con la neblina, llegan los insurgentes. Es como en los sueños, salen de esa nube que pareciera imaginaria, pero no, lo más lindo es que no lo es, por el contrario es una realidad inspiradora. 


Todos quedamos atónitos, el paisaje es fantástico, como en una película de Fellini en la que de pronto aparecemos. Una vez más, los zapatistas muestran que los movimientos no son sólo formulaciones secas, sino también la tierra y el misterio. En el fondo, escuchamos la voz de Mercedes Sosa, “tantas veces me mataron, tantas veces me morí, sin embargo estoy aquí resucitando” .


Entiendo que este homenaje a compañeros caídos, habla de la vida. Tal como Sup. Marcos murió para renacer en el maestro Galeano. Es así como deben morir los grandes iconos para que crezca algo más bonito y fuerte desde abajo: Morir para vivir, morir para germinar. 


Tal como las madres y padres de Ayotzinapa que viven y se sostienen fuertes en contra de las absurdas sentencias que dicta el Estado, así como los principales periódicos y los expertos acallados que terminan siguiendo un juego de “carpetazos”. Sin embargo los familiares como Doña Berta, siguen exigiendo la aparición con vida de sus hijos desaparecidos por el Estado. 


Todo se resume en aquella frase hermosa: “Nos quisieron enterrar, pero no sabían que éramos semillas”. 


Es la lucha una apuesta en la vida, tal como lo comparte el discurso de Sup. Moisés, quien remata diciendo:


“Por eso es que hacemos este homenaje, para recordarnos y recordarles que, aunque venga la muerte a tratar de olvidarnos, seguimos vivos en los pueblos, en la lucha, para la lucha y por la lucha de pueblos y así sigue la vida y gana, y se acaba la muerte y pierde”.



    • Oventik
    • Oventik

En el caracol de Oventik, el Sup. Moisés explica, entre pausas y calmas tan presentes entre los pueblos mayas, que no quieren dar recetas, fórmulas, o explicaciones totalizadoras del mundo. La propuesta es a través de la acción de reflexionar sobre la genealogía y los nuevos rostros de la hidra capitalista, ofrecer semillas que pueden servir de acuerdo a las necesidades de las diferentes tierras. Que cada uno, elija las que mejor le sirvan y las multiplique en nuevas semillas, en nuevos semilleros.


Aquí compartimos el dolor y la rabia de doña Berta, madre de Julio César Ramirez Martinez, uno de los 43 desaparecidos de Ayotzinapa; según ella, no hay necesidad de dar a luz más hijos; ella ya tiene 43.


Doña Berta transmite la valentía de tantos familiares de víctimas de la violencia policial y militar en las muchas favelas de Brasil o los barrios y montañas criminalizadas por el Estado en Michoacán y Guerrero. 


Con rostros y tierras diferentes, nuestras luchas se encuentran contra el poder (no por el poder) que desaparece y tortura cotidianamente. Los zapatistas enseñan que es necesario componer las luchas por las diferencias, sin homogeneizar, sin hegemonizar. Enseñan a la izquierda que el camino sigue siendo el mismo y sin embargo tan distinto. 


Vamos a seguir luchando por la destrucción del capitalismo, creando mundos desde abajo, en la pequeñez y la grandeza de las luchas cotidianas. Los zapatistas no son los que tienen mucha paciencia, son los que están en constante impaciencia y con ella hacen un homenaje a la espera, ¿cómo? con un pensamiento crítico y sobretodo práctico, en movimiento, en acción organizada y pacífica. 


El Sup. Galeano habla a los padres de Ayotzinapa anticipando un curso ya vivido por los propios zapatistas: 


“Cuando las cámaras miren otras direcciones y las calles queden silenciosas, cuando alguna izquierda progresista venga a pasar la factura del apoyo dado requiriendo votos, no se sientan solos”. 


Galeano continúa: 


—¿Saben? Uno de los engaños de arriba es convencer a los de abajo de que lo que no se consigue rápido y fácil, no se consigue nunca. Convencernos de que las luchas largas y difíciles sólo cansan y nada logran. Trucan el calendario de abajo sobreponiéndole el calendario de arriba: elecciones, comparecencias, reuniones, citas con la historia, fechas conmemorativas que sólo ocultan el dolor y la rabia. El Sistema no le teme a los estallidos, por muy masivos y luminosos que sean. Si un gobierno cae, hay en su alacena otros para reponer e imponer. Lo que lo aterroriza es la perseverancia de la rebeldía y la resistencia de abajo. Seguir luchando, No importa que venga la tormenta.



    • Doña Berta y Comandante David
    • Doña Berta y Comandante David

Así, aprendemos en tierras lejanas --como en Río de Janeiro-- que después de luces, cámaras y explosiones en 2013, hoy se ve el silencio de las calles junto con el sabor amargo de ver a l@s 23 companher@s activistas perseguid@s por las fuerzas del Estado de aquella entidad sudamericana. 


Si la tormenta viene o si ya estamos en ella, vamos a seguir luchando y organizándonos desde abajo, lento, pero avanzando. Debemos escuchar a los pueblos zapatistas e indígenas ya expertos en las tormentas; el muro no es y nunca ha sido indestructible, lo que se necesita es perseverancia para abrir las grietas que ya están presentes, están allí, sobre ese muro que en un principio pareciera indestructible, pero que hoy ya hay un pequeño agujero donde se puede ver más allá 


Para que el papel se vaya extendiendo y no extinguiendo, hemos elegido sólo algunos de los muchos momentos memorables que siguieron en los días del Seminario en el CIDECI: La Universidad de la Tierra; y allí no podemos seguir sin parar a mirar la mesa que fue tomada por las voces de mujeres que dejaron muchas marcas. 

    • Comandanta Miriam
    • Comandanta Miriam

Las insurgentes rompieron con los caminos tradicionales, como el propio matrimonio, para tomar otro compromiso a través de la lucha de liberación colectiva. La joven Lizbeth que nos dice cómo es crecer sin conocer un patrón o un terrateniente, la Comandanta Miriam que habla de como salieron de la explotación de la mujer que además de ser enclaustrada en su casa y violentada física y psicológicamente sin derecho a opinión, debía tambien cocinar, ir a recoger y cargar madera, cuidar a los niños, preparar el agua para el baño, y un irremediable extcétera; de eso Miriam detalla como ahora, las mujeres son la base sólida, organizativa y digna de la filosofía zapatista. 


Para la compañera Havin Güneser, en una emocionante primera reunión de una portavoz del movimiento de liberación del Kurdistán con los zapatistas, habló sobre la importancia de la autodefensa feminista en la lucha contra el Estado islámico y el patriarcado. 


Havin dijo que sólo la entrada de las mujeres en la guerrilla no fue suficiente para acabar con las estructuras patriarcales, era necesario crear grupos sólo de mujeres que siguieron avanzando en la construcción de territorios feministas y autónomos. 


"La primer colonia que existió, fue la mujer. Siempre se le ha intentado dominar y explotar". Dijo Güneser.


Sólo podemos desear que en los próximos semilleros las voces de las mujeres sean cada vez más fuertes, permitiendo perspectivas no sólo sobre feminismo y el cuestionado nombre de empoderamiento, sino sobre organización, explotación, capitalismo y relaciones de poder. 


Las palabras del Sup. Galeano, nos explican el significado del seminario. La propuesta del semillero no es proporcionar discusiones académicas aisladas, o simplemente promover aplausos. Hay un problema, hay una industria del conflicto: la hidra capitalista no es la misma, hay una tormenta que viene. Tenemos que ver lo que ha cambiado en cada tierra para reinventar las luchas una vez más, los caminos son y no son los mismos. Las diferentes geografías deben usar las herramientas sembradas en estos días de seminario para fertilizar los nuevos-viejos senderos. 


Es la acción de la teoría como una herramienta de lucha contra la hidra capitalista. Un instrumento que no debe hablar en nombre de los demás, sino servir para que otros puedan utilizarlas en sus geografías. 


Como ya ha dicho un cierto filósofo, una acción de teoría alimenta la lucha contra el poder, lucha para identificarlo y así golpearlo allí donde es más invisible y más insidioso. Sup. Moisés habla que la teoría debe alimentar a la organización colectiva. Lo fundamental es organizarse.


Debemos entonces organizarnos, independientemente de votar o no votar, independientemente de que nos pongan la culpa de la miseria de la izquierda electoral.


Hay muchas otras cosas para digerir sobre este semillero, aquí se eligieron algunas por ahora, y mientras miramos al horizonte, en donde se viene la tormenta pero que también se alcanza a ver muchas semillas que aparecen de la niebla, que se multiplicarán y se alzan firmes y fuertes. 


Venga la tormenta, aquí estaremos para sembrar, fertilizar y germinar…


*Querid@ compañer@, si quieres ver más imágenes de esta valiosa experiencia, por favor ven a: 

https://www.facebook.com/media/set/?set=a.883672965023106.1073741835.217607298296346&type=1

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