Perfil Barbarie

    • "Barbarie" en Oventik, Chiapas. Foto por Jade Beall

 

Barbarie (#8); “la Santa es una de las partes visibles de mi corazón”


Berenice Mezcalina, corresponsal del diario “El realista”

“Barbarie” es el típico jugador que destruye sin quererlo. Corre sin descanso. Va bien por arriba. Choca contra el rival cuando quiere salir fintando y finta con eficacia cuando quiere chocar contra el rival. Destruye porque lee bien las intenciones de sus oponentes. Intercepta, desarma y anticipa. Y la última imagen que tuvimos de él ꟷantes de su sospechoso “desgarre” que tras una escandalosa visita a La Habana “se le convirtió en hernia inguinal”ꟷ, ¡fue metiendo goles!: marcó durante sus cuatro últimos partidos… cuatro goles iguales: rebotes en el área chica que terminó rematando contra la red. Que el “8” siga lastimado ha sido una desgracia para La Santa Realidad (Futbol en colectivo). Y, sin embargo, a “Barbarie” se le ve alegre en su bastón de madera con grabados zapatistas y mango de plata.

Me recibe en su casa y ofrecerme un mezcal es lo primero que hace…

ꟷ  Es tobalá de Guerrero; lo cultiva un amigo mío que conocí en San Cristóbal de las Casas que ya te platicaré sobre él: es todo un personaje. Al conocerlo, lo ves tatuado de brazos y pecho y puedes pensar que es medio hipstersito con onda, pero ya que lo tratas para nada: es un tipazo muy interesante, apegado a la tierra…

Llega un momento ꟷy resulta inevitableꟷ en que dejas de escuchar lo que dice “Barbarie”. Con él aplica eso que decía mi abuela de “hablas hasta por los codos”. Pertenece a ese tipo de personas de palabras interminables, dotadas de un verbo laberíntico: sin fin ni principio. Es un hombre que para cierto tipo de gente (con inclinaciones de amor etílico y disperso) podría resultar adorable: sus ojos brillan cuando habla y mueve las manos para acentuar las imágenes que construyen sus sonidos. Yo dejé de oírlo cuando me habló sobre el tipo de San Cristóbal de la Casas… me saltó que mencionara tan entusiasmado los tatuajes en el pecho de su amigo y me quedé pensando en eso: en bajo qué exactas circunstancias “Barbarie” conoció los tatuajes en el pecho de un hombre que cultiva mezcal tobalá en Guerrero… Y a “Barbarie”, por hablar, se le olvidó servirme ese mezcal que me ofreció. Así que tengo que interrumpirlo…

ꟷ Oh, qué interesante… pues habrá que probar ese mezcal, ¿no?

ꟷ Ah, ¡sí, sí, te lo sirvo!… con este amigo que te digo una vez estábamos en Puebla, en un concierto de Control Machete en Rockutla, un hoyo funky increíble, de esos que están ahí, oscuros y místicos, abiertos hacia el rock n roll desde los ochenta…

Con suavidad, le quito el caballito de la mano, doy un trago al mezcal y lo vuelvo a cortar:

ꟷ ¿Ya hay fecha para tu regreso?

ꟷ ¿Mi regreso? ꟷpregunta desconcertado.

ꟷ A las canchas…

ꟷ Ah, no aún no… ꟷresponde con una tristeza tan exagerada que parece falsa.

ꟷ ¿Exactamente qué es lo que tienes?

ꟷ Una hernia en la ingle…

ꟷ ¿Y cuándo te la operas?

ꟷ Ahí el problema… no he querido operarla…

ꟷ ¿Durante seis meses no has querido operarla?

ꟷ Es que es una zona delicada…

ꟷ Ya… entiendo… ¿y el presidente de la Santa qué opina?, ¿te deja estar en el equipo a pesar de que no quieras operarte?... ¿estás cobrando a pesar de que no puedes tocar el balón?

ꟷ Ufff, son muchas cosas. El presidente me apoya… aunque hasta que no me opere estoy recibiendo 1/10 parte de mi salario… y eso me pesa, me pesa mucho, tengo esposa e hija, pero es que en verdad es una hernia que está en una zona delicada….

ꟷ ¿Extrañas el futbol?

ꟷ Con toda mi alma.

ꟷ ¿Para ti qué significa La Santa Realidad?

ꟷ La Santa es una de las partes visibles de mi corazón…

“Barbarie” es uno de esos románticos que aman todo lo que hacen. Ama incluso a su bastón, al que bautizó: el bastón de madera con grabados zapatistas y mango de plata de “Barbarie” se llama “La señora de Oventic” y sin que yo pregunte nada, me comienza a soltar toda la historia---

ꟷ  Fui a ese caracol zapatista con motivo de mi tesis: “El sistema esperanza”, en donde analizo la esperanza (su presencia o ausencia) en varios discursos zapatistas, y de pronto vi a una mujer muy vieja que vino hacia mí con la mirada fija en algún lugar impreciso de mi cuerpo, y cuando me tuvo cerca estiró una mano y la puso sobre mi cabeza y ahí la dejó, arriba de mi cabello. Tenía los ojos cerrados. Durante un par de minutos nada dijo y nada dije, hasta que abrió los ojos y con una voz que me sobresaltó por aguda y destemplada dijo: “encontrarás obstáculos, pero nunca dejes de caminar”, y se fue. Eso fue como un año antes del partido contra Leones en el que me lastimé. Así que cuando vino la lesión y se me complicó (“obstaculizó”) caminar y surgió la posibilidad del bastón, no dudé en bautizarlo “la señora de Oventic”...

Para hacer que se calle, le pido a “Barbarie” que si por favor me sirve otro mezcal y aprovecho su desconcierto para cortarle la plática…         

ꟷ ¿Qué tan cerca has estado de La Santa ahora que han debutado en la Liga Inglesa?

ꟷ Digamos que he estado presente…

ꟷ ¿En qué sentido?

ꟷ Fui a ver el debut (en que la Santa 3-2 vs Leicester)…

ꟷ ¿Y qué te pareció?

ꟷ Bien el primer tiempo, aunque nos faltó contundencia. Y salvamos el segundo tiempo, aunque no jugamos del todo bien…

ꟷ  ¿De qué otras formas has estado presente?

ꟷ Participo en el chat…

ꟷ¿Perdón?

ꟷ Sí, ya sabes, en el grupo de whatsapp, mando fotos y memes y me burlo de que corrieron a “Mediocridad”…

ꟷ Te lo pregunto directo: ¿volverás a jugar o en el fondo estás pensando ya en tu retiro?

ꟷ Volveré a jugar…

ꟷ ¿Jugarás herniado o te operarás?

ꟷ Aún no lo tengo claro…

ꟷ ¿No te preocupa perder la forma física?

ꟷ Soy un guerrero… por cierto, ¿qué te pareció el mezcal?

ꟷ Ahumado.

ꟷ ¿Verdad que es una delicia?

ꟷ Lo es.

ꟷ Oye Berenice, ¿y qué haces cuando no estás reporteando temas futboleros para “El Realista”?

 “Barbarie” me ha puesto en la posición más incómoda en la que puede estar un periodista: que tu entrevistado te entreviste… Lo miro a los ojos. Hay nobleza en su mirada y algo fascinante en su amplia frente. Usa cabello largo, barba de candado y esos grandes lentes tan hípsters con gruesas monturas de hierro. Lleva una playera negra sin mangas con el rostro de una mujer con trenzas y pasamontañas estampado en blanco. Jeans ajustados con dos agujeros pequeños ꟷen la rodilla izquierda y en el muslo derechoꟷ y guaraches de suela de llanta. Es delgado y nervudo… correoso…  Ignoro su pregunta y continúo con la entrevista.

                ꟷ ¿Qué pasó exactamente en La Habana?

                ꟷ ¿A qué te refieres?

                ꟷ Al video-escándalo….

                ꟷ Chismes sin importancia…

                ꟷ Pero te reportaste “desgarrado” tras el partido contra Leones y a la noche siguiente apareció un video tuyo en Cuba bailando energéticamente bachata y rumba con un sinnúmero de mujeres…

                ꟷ Chismes sin importancia…

                ꟷ ¿Dices que el video es falso?

                ꟷ No digo eso.

                ꟷ ¿Es verdadero?

                ꟷ Sí…

                ꟷ ¿Y cómo pudiste bailar si estabas lastimado?

                ꟷ Una cosa es jugar futbol y otra muy distinta bailar, te apuesto a que tú bailas con mucha gracia si te desgarras…

                ꟷ Yo no bailo.

                ꟷ Oh, es una lástima; se te daría muy bien… por tu tipo de cuerpo…

                ꟷ¿Mi tipo de cuerpo?

                ꟷ Fuerte, elástico, delgado…

                ꟷ Ah, gracias…

                ꟷ Deberías intentarlo… si quieres yo…

                ꟷ ¡No!, no quiero: ¡yo no bailo!...

“Barbarie” ejerce sobre mí una fascinación extraña. Me inspira confianza. Siento la necesidad de confesarle cosas sobre mi vida, de hacerle preguntas sobre la suya. Cuando comencé a cubrir los juegos de “La Santa” en Villa Olímpica, lo primero que me llamó la atención de él fue su sonrisa: amplia, honesta, absoluta y cálida. “Es la sonrisa de un buen hombre, como esa canción de DePedro”, fue lo que pensé entonces. Ahora que lo tengo enfrente y me sonríe a menos de un metro siento que su alegría contagia mi cuerpo. Que mi cuerpo quiere abrirse hacia su amistad. Y, no obstante, es mi entrevistado; es un futbolista y yo una reportera y sería fatal romper esa barrera.

                ꟷ ¿Lo sancionaron internamente, dentro de La Santa, por el video-escándalo de La Habana?

                ꟷ ¡Háblame de tú! No, porque me autorizaron ese viaje y SÍ ESTABA LASTIMADO…

                ꟷ Pero sale bailando rumba en Cuba…

                ꟷ¿Y qué?, ¡se puede bailar rumba desgarrado!, ¿tú, que no bailas, cómo podrías contradecirme?

Me siento de pronto incómoda. La cabeza de “Barbarie” está en otra parte, no el futbol, y así es difícil seguir avanzado nuestra charla. Le pido un tercer mezcal y aprovecho que se va al baño para observar su casa… Un departamento en el Centro de Coyoacán (calle Xincontencatl, casi esquina Abasolo) construido hacia la luz. Grandes ventanas en las cuatro paredes de ladrillo y plantas desérticas en el pequeño patio con piso de mosaico azul con blanco. Adentro el aire fluye libre y afuera, al lado de la puerta, una banca de madera tiene talladas en el asiento palabras de consuelo: “querido visitante: si has caminado hasta nuestro hogar y no estamos en casa, aquí descansa; espera nuestro regreso en esta banca, pues regresaremos para abrazarte”. Y ahora que regresa, “Barbarie” se tropieza con una lata de cerveza vacía en el suelo, pero salva la caída con un salto de agilidad pasmosa. Sonríe con cálida bienvenida. Es un hombre profundamente fraterno. La fraternidad se le desborda, como también se le desbordan el caos y las emociones. Me tiende el mezcal y comienza a liar un cigarro.

 ꟷ Es tabaco chiapaneco con sabor a fresa… yo no fumo, pero se me ha vuelto un vicio armarlos; es una actividad que me tranquiliza, me obliga a concentrarme…

ꟷ ¿Por qué “Barbarie”?

ꟷ ¿Cómo?

ꟷ ¿Por qué tu miedo futbolístico es la barbarie?

ꟷ Tenemos dos connotaciones de la palabra: una es falta de cultura o civilidad y la otra fiereza o crueldad… ꟷ tras todo un despliegue hippieteco, de pronto “Barbarie”, con sus huaraches de suela de llanta y una mujer zapatista impresa en su blusa sin mangas, suena a universitario pedante, y ésa es una faceta poco explorada de su persona: la de académico que el año pasado obtuvo con mención honorífica el grado de maestro en comunicación por la Iberoꟷ… y si ahondamos en los orígenes de la palabra vamos a encontrar toda una serie de derivaciones en torno a conceptos relacionados con la maldad, incluso lo diabólico, que nos arrojan un vocablo de naturaleza polimorfa…

Dejo de escucharlo. Intento recordarlo en sus tiempos de futbolista en activo. No puedo. Todas las imágenes que me vienen a la mente son extra-cancha: “Barbarie” bailando una vertiginosa rumba “desgarrado”… “Barbarie” en un bar de Coyoacán la noche anterior a la semifinal… “Barbarie” explicando en televisión nacional cómo La Santa Realidad ha hecho del futbol una pieza de arte performático…

ꟷ  Perdón que te interrumpa, pero nos estamos desviando… ¿por qué tu miedo es la barbarie?

ꟷ A eso iba, a eso iba: por un lado, me aterroriza la falta de civismo de algunos mexicanos... El otro día estaba con Martina, una croata que conocí en Playa Ventura, saliendo del Foro Sol; íbamos hacia mi camioneta y de pronto vimos cómo un hombre tambaleante se subió a una camioneta con una mujer; el viene-viene le gritó: “hermano, no puedes manejar, bájate, estás pedísimo, que maneje ella” y el borracho insultó al viene-viene, prendió su camioneta, arrancó y se estrelló con el coche de enfrente, luego contra el de atrás y cuando el viene-viene comenzó a golpear el vidrio para intentar pararlo, el borracho arrancó hacia la calle y si no se estrella con un poste de luz, nos atropella a Martina y a mí…

Dejo de escucharlo. Sigo intentando extraer alguna imagen de sus tiempos de futbolista en activo. No puedo: “Barbarie” con un ron en la mano en una playa de Veracruz cuando debería estar en la concentración del primer equipo… “Barbarie” en la parte de atrás de una patrulla a las 5 de la mañana, de camino al Torito, ¡en martes!, durante una semana crucial para “La Santa Realidad” (partido contra Miguelito por el tercer lugar de la liga)… “Barbarie” dando una entrevista desde El Torito en un noticiero matinal y en vez de responder preguntas, canta a todo pulmón (dudosa afinación) el coro del himno de su equipo: “¡venga Santa, la Santíiiisima realidad de todos nuestros miedos…!”.

ꟷ Y pues del otro lado le tengo terror a la brutalidad del Estado ꟷ”Barbarie” se calla, prende un cigarro y comienza a fumarꟷ…a un sistema podrido, que funciona desde la corrupción a favor de unos cuantos y oprime al resto de la población: me da terror la deshumanización de un gobierno que desaparece, que aniquila, que criminaliza a inocentes, que ha convertido al país en una fosa anónima llena de cadáveres disueltos en ácido…

ꟷ Me dijiste que no fumas…

ꟷ ¿Qué puede decirte? Citaré a Whitman: ¡me contradigo: dentro llevo multitudes!...

“Barbarie” ama el concepto de “La Santa Realidad”, mas no la responsabilidad de defender semana a semana, entrenamiento a entrenamiento, la camiseta. Ama la idea de jugar en un equipo conformado por miedos, pero desprecia la realidad física de la disciplina y el comedimiento…  “Barbarie” es más una abstracción que un futbolista.

ꟷ Y claro, soy “Barbarie” porque mi tipo de juego está lleno de fiereza, de una fiereza pura y honesta; voy duro, pero soy limpio; corro tras cada balón, pero quito la pierna si un rival se cruza… de cierta manera me gusta pensar que al ser una barbarie que defiende la legalidad, la pureza y la honestidad en un juego que se ha corrompido de pies a cabeza, estoy poniendo mi granito de arena para, poco a poco, limpiar nuestro país, convertirlo en un mejor lugar, uno más luminoso y poético…

Y repentinamente, como a través de un sueño, me llega una imagen difusa y lejana de “Barbarie” jugando futbol en la realidad: contra “Holligans” durante su penúltimo partido en la “Santa” antes de su “desgarre que se convirtió en hernia inguinal…”… roba un balón en media cancha, la abre para “Olvido”, quien centra, “Vicio” remata y se la estrella al portero, “Maldad” recupera y pasa a “Barbarie” y “Barbarie” conduce hasta estrellarse contra el central; de alguna manera el balón le pega en el talón, luego en la rodilla y se lo encuentra sin marca a un metro del portero y remata con el empeine pero el pie se le dobla y la rebana… el balón sale manso hacia delante y se le mete rodando entre las piernas al portero...

Con ese gol “La Santa Realidad” ganó 3-2. Faltaban 40 segundos para el final…

PD: ¡El bastón! “Barbarie” me recibió ese día con bastón y cojeando. Pero desde que comenzó a servirme mezcal, dejó el bastón y ya no lo necesitó… subió escaleras, salvó una caída dando un salto perfecto e fue de aquí para allá con gracia y cadencia, como si bailara rumba… y así, sin bastón, sólidamente sobre sus dos piernas, me despidió con un: “¡buen viento, a ver si nos vemos el viernes en el partido de la Santa!”… partido al que, a pesar de haber anunciado que jugaría 3 minutos, no fue…

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